Situada en el extremo oriental de la península danesa de Jutlandia, Fredericia lleva el nombre de su fundador el rey Federico III, que estableció la ciudad fortificada en 1650 como bastión militar. Las antiquísimas murallas que rodean la ciudad siguen intactas en la actualidad y puede recorrerlas para contemplar las centenarias Puerta del Príncipe, el Cuartel y la Torre de la Pólvora. Hay varias iglesias consagradas a distintas confesiones por todo Fredericia, ya que ha existido libertad de culto desde su fundación. Entre ellas destacan la Iglesia Protestante Trinitaria, de 1690, y la Iglesia Reformada, fundada por hugonotes franceses a principios de 1700. En el pasado hubo una comunidad judía y aunque la sinagoga desapareció, puede visitar su cementerio del siglo XVII (uno de los más grandes y antiguos de Dinamarca), donde hay enterradas unas 550 personas.