El extremo norte de Nueva Zelanda, llamado Northland, es tan remoto y virgen que se siente como el fin del mundo. Y de hecho, casi lo es: Los maoríes, quienes ocuparon Northland por cientos de años antes de que el explorador holandés Abel Tasman navegara hasta ese lugar en 1683, creían que Cabo Reinga era la entrada al más allá. Northland también es la única zona subtropical de Nueva Zelanda, y la región donde se firmó el Tratado de Waitangi, que dio a Nueva Zelanda la condición de colonia Británica en 1840.
Si usted es uno de los pocos viajeros afortunados que logra llegar al norte de Auckland y Coromandel para navegar por Northland, será bendecido con algunas vistas increíblemente pintorescas e interesantes: La Reserva Marina Poor Knights Islands, Patrimonio de la Humanidad con declaración pendiente de la UNESCO, ideal para buceadores; la impresionante Península Cabo Brett, con salida al Océano Pacífico; Bay of Islands, una zona de pueblos tierra adentro y más de 140 islas; Cabo Reinga, al extremo del país; y justo al sur de Cabo Reinga, en la costa oeste de Northland, la famosa Playa de las noventa millas, que si bien es espectacular, solo tiene 88 kilómetros de largo.