Uno de los destinos mas singulares del mundo es el archipiélago Svalbard. Se sitúa a 640 kilómetros (400 millas) al norte de Noruega, en lo profundo del Circulo Polar Ártico. En medio de la vasta naturaleza de montañas y glaciares, se encuentra Longyearbyen, una pequeña y próspera comunidad de mineros, investigadores, estudiantes y sus familias quienes soportan las duras condiciones para hacer que este pequeño pueblo sea el lugar con población permanente más al norte de la tierra. Los fiordos de Svalbard son un recordatorio de la supremacía de la naturaleza. En lugar de un frondosa hierba y cascadas, verá escarpados acantilados de hielo que se elevan desde las aguas glaciales. Navegar por los fiordos glaciales significa que podrá tener un encuentro cercano con la diversa avifauna de los acantilados de hielo, hogar de frailecillos, araos y gaviotas, entre otros. El archipiélago es también el hábitat de algunos miles de osos polares. Aunque rara vez se los ve cerca de Longyearbyen durante los meses de verano, los osos polares deambulan por las islas todo el año, de modo que los turistas no pueden abandonar Longyearbyen sin un guía. A bordo del barco podrá apreciar este extraordinario lugar en su totalidad.