Fundada en 1836, la creciente Bunbury recibe su nombre de su fundador: el explorador británico Teniente Henry Bunbury. Debido a su cercanía a Perth (a solos dos horas en coche), Bunbury es un destino ideal para las escapadas de sus habitantes. Es conocida, sobre todo, por las manadas de delfines mulares que nadan en las aguas de la bahía de Koombana y tiene todo tipo de playas excelentes, unas más calmadas para disfrutar en familia o las preferidas de los surfistas, con las olas más grandes del océano Índico. El submarinismo también es muy popular: una gran atracción es el Lena, un pesquero ilegal que naufragó en 2003 a solo tres millas náuticas de la costa de la playa negra de Bunbury. El estuario de Leschenault, un paraíso natural, está repleto de mangle blanco de más de 10 000 años de antigüedad (es el manglar más meridional de Australia) y más de 60 especies de aves acuáticas. Puede admirarlo todo de cerca caminando por las pasarelas que serpentean por los manglares. La zona también forma parte de la aclamada región vinícola de Geographe, con unas 40 bodegas y vinos galardonados de uva syrah, sauvignon blanc y semillón.