Lesbos es reconocida por la producción de aceitunas y ouzo, y los visitantes pueden ver los rastros de ambos por doquier. Sin embargo, los encantos de la isla se extienden mucho más allá de los placeres: Es un bello lugar con vastas planicies, extensas colinas y playas con vistas de Turquía al este cruzando el mar. Lesbos también alberga un increíble bosque petrificado, ahora Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO. Mitilene es el ajetreado puerto de la isla, cuyas iglesias y mansiones del siglo XIX hacen de este lugar una de las ciudades más bonitas del norte del Egeo. La icónica cúpula de la iglesia Agios Therapon se puede ver desde cualquier parte del puerto. La ciudadana más famosa de Lesbos, la poetisa Safo, es honrada con diversos tributos en la ciudad, entre ellos coloridas inscripciones de arte callejero y una hermosa estatua en la plaza Safo. La isla cuenta con una vasta historia de mentes ilustres: Aristóteles y Epicuro enseñaron aquí, y Odysseas Elytis ganó el Premio Nobel de literatura en 1979. Incluso en la actualidad, una gran población de estudiantes le infunde vida a las tavernas y los cafés de la costa, donde tanto jóvenes como ancianos se sientan a tomar frappés y a jugar backgammon al sol de la tarde.