Indonesia está compuesta por más de 13 000 islas, pero incluso con toda esa competencia, Bali se las ingenia para destacar. Hermosos templos y santuarios de todos los tamaños están esparcidos por toda la isla, en callejones angostos, ocultos en la selva o ubicados serenamente en el pintoresco paisaje, como el impresionante Pura Tanah Lot sobre una formación rocosa cerca de la costa occidental de Bali.
Bali es conocida por su arte: música y bailes tradicionales, pintura, esculturas en piedra o madera, joyería de plata y telas ikat y batik. El centro artístico de la isla es el pueblo de Ubud, y sus mercados de arte y boutiques ofrecen hermosas piezas balinesas para llevarse a casa.
Cuando se trata de cenar, ya sea que desee un burrito o un satay, encontrará un restaurante que lo sirva. Sin embargo, no se vaya de la isla sin probar la cocina balinesa. La cocina local, que refleja influencias chinas e indias, utiliza mezclas de especias aromáticas para condimentar carnes grilladas (que no son vacunas, ya que Bali es una isla de cultura hindú en Indonesia de mayoría musulmana), pescados y mariscos frescos, arroz y verduras que resultan deliciosos.