El Círculo Polar Ártico es el paralelo más al norte y rodea la parte superior de la Tierra, abarcando el océano Ártico, el Polo Norte y las regiones más septentrionales de Alaska, Canadá, Rusia y los países nórdicos de Noruega, Finlandia y Groenlandia. El paisaje es severo, aunque cargado de magia, con glaciares escarpados, tundras nevadas y mares sobre los que flotan cascotes de hielo. Conocida como la Tierra del sol de Medianoche, la región presume de 24 horas de luz solar durante su breve verano. Es entonces cuando el hielo disminuye y comienza el espectáculo que ofrecen la fauna y la flora árticas floreciendo entre los glaciares y despertando de la hibernación para cuidar de sus crías. Ocurre justo lo contrario durante el solsticio de invierno, época en la que el sol aparece solo brevemente y en la que la aurora boreal ilumina el cielo con su increíble resplandor en tonos verdes, rojos, morados y amarillos. A pesar del severo clima e impracticable paisaje (las temperaturas del Polo Norte alcanzan hasta -40 ºC (-40 ºF), el Ártico es hogar de muchas especies, incluidos osos polares, zorros polares, focas, morsas, ballenas y aves marinas.